En el borde de la ciudad, en un antiguo y decrépito baño público, dos jóvenes artistas comparten un techo precario, un sueño común y el miedo constante a desaparecer. Al repintar las baldosas agrietadas de este espacio prestado, intentan reconstruir mucho más que un lugar físico: una identidad, un futuro y un sentido de pertenencia. Su vida diaria se convierte en una conmovedora exploración de lo que significa tener, y perder, un lugar propio.