El padre y el abuelo del cineasta nacieron en un lugar donde el oro alguna vez fluyó de ríos y montañas. Ahora, en este pueblo minero abandonado, asediado por los vestigios desvanecidos de las fiebres del oro y escándalos de dinero enterrados, el tiempo se ha vuelto fluido y un viejo túnel sirve como portal a través de las líneas temporales. Tres personajes se encuentran vagando entre el pasado y el presente, esperando que algo los libere.