Young-eun, que trabaja en una empresa de purificadores de agua, es hipócrita y totalmente egoísta. Por alguna razón, Yong-hee, un afinador de pianos torpe y demasiado amigable, la incomoda y ella intenta evitarlo. Pero un día, ella acompaña a Yong-hee en sus visitas a domicilio e incluso logra venderle purificadores de agua a sus clientes. Ella continúa acompañándolo y aprovechando su ayuda, aunque le resulte exasperante.