Entre los guerrilleros que permanecieron en el monte Jirisan después del armisticio, una unidad liderada por una figura apodada "Agari" comete todo tipo de atrocidades. Cheolsu, que empieza a dudar de la ideología comunista, sufre por el afecto de Ae-ran, una combatiente leal y fría. Un día, So-ju, otra combatiente que había sido trasladada a otra unidad, regresa a Piagol con una herida de bala en el hombro. Man-su viola a la herida So-ju, y durante el acto, So-ju muere. Para ocultar su crimen, Man-su asesina a sus compañeros guerrilleros, culpa a Dal-seok y luego también mata a Dal-seok. Cuando comienza la represión de los comunistas en el monte Jirisan, los guerrilleros se encuentran en una situación en la que podrían ser aniquilados. Ae-ran y Cheolsu, desilusionados de la vida de guerrillero, hablan de desertar cuando son descubiertos por Agari. Agari, discutiendo con Cheolsu, lo mata, y Ae-ran dispara a Agari y desciende sola la montaña.