Un mundo donde la desaparición se ha convertido en una nueva forma de muerte. En medio de una población en rápida disminución, Ajin, que vagaba sola por las calles, sube a un acantilado cuando la radio que sonaba en un camión se interrumpe. En ese momento, llega una pelota de béisbol. Siguiendo las palabras de Yeowon, quien lanzó la pelota de béisbol hacia el otro lado del acantilado, se dirige hacia el sur, donde la gente se reúne para vivir. Hay alguien a quien debe encontrar a toda costa.