Su Jin sufre de una terrible falta de memoria. A menudo olvida sus compras e incluso su cartera cuando va a la tienda de conveniencia. Ese día, al darse cuenta una vez más de que había olvidado la bebida que compró y su cartera, entró de nuevo a la tienda y se topó con un hombre. Él tenía la bebida en la mano, y el lugar donde debería haber estado en el mostrador estaba vacío. Con barba descuidada y ropa andrajosa, parecía un vagabundo. Pensando que le había robado la bebida, Su Jin se la arrebató de las manos y la bebió de un trago. Incluso eructó ruidosamente. Le devolvió la lata vacía de forma ostentosa y se dirigió a la parada del autobús. Pero al subir al autobús, se dio cuenta de que había olvidado su cartera de nuevo. Al regresar a la tienda, el empleado, al verla, le entregó su cartera y la bebida. Fue entonces cuando Su Jin se dio cuenta de su error. Lo buscó, pero él ya había desaparecido.