En Ulsan Oegosan, hay personas que han vivido con las vasijas de barro (onggi) durante más de medio siglo. Los llamamos artesanos de onggi. A través de las onggi, los artesanos transmiten valores únicos que trascienden las épocas, moldeando la belleza a partir de la tierra e infundiendo el aliento de las llamas en las vasijas. El valor de la tierra y el fuego, que les llegó como un destino, es para ellos la vida misma, en la que demuestran por sí mismos lo que significa una vida de esfuerzo. Las onggi, moldeadas con tierra y fuego y portadoras de vida y destino, son una existencia contemporánea que evoca antiguas tradiciones, y un medio para que las generaciones futuras perciban nuestra larga historia como un presente y un futuro brillantes. Comienza la historia moldeada con tierra y fuego, contada por los artesanos que han vivido intensamente con las onggi.