Dong-gyu, que vive en Gimcheon, viaja a Seúl para mostrar la casa de Itaewon que su madre puso en venta. Allí conoce a Shinji, un inmigrante ilegal japonés y activista de derechos humanos. Después de regresar a Gimcheon, Dong-gyu sigue pensando en él y le propone verse en Itaewon el día de Halloween.