Bomi, una niña coreana, y Nashipa, una niña keniata, se conectan a través de un apadrinamiento. A punto de ser forzada a casarse según la tradición de su tribu, Nashipa envía una última carta a Bomi. Luchando contra la enfermedad, Bomi le ruega a su padre, Yoseop. Llevando el último deseo de su hija, Yoseop llega a Kenia, un país extranjero a 10.000 km de distancia. Pero allí, Yoseop se entera de que Nashipa ha desaparecido sin dejar rastro. Yoseop se embarca en la búsqueda de Nashipa, siguiendo la más mínima esperanza...