Verano de 2008. En un pequeño pueblo de montaña, Na-ri (7 años) y Yu-ri (17 años) viven solas. Yu-ri cuida bien de Na-ri, pero al volver de la escuela muestra comportamientos extraños. Solo lava su uniforme cuando Na-ri no está, usa mangas largas incluso en verano y bebe a diario un licor rojo que hace pasar por «sangre de zorro». Na-ri siente curiosidad por estas acciones, pero a la vez se siente orgullosa de la madurez de su hermana. Un día, sedienta, Na-ri bebe la «sangre de zorro» mientras Yu-ri está fuera. En ese momento, suena el teléfono que Yu-ri dejó olvidado, y al contestar, Na-ri se sumerge en una gran confusión.