Yoon Hee no puede olvidar a su hermano menor, quien murió al salvarla de un río crecido por una fuerte lluvia en su infancia. Debido a esta culpa, no puede salir durante la temporada de lluvias y siempre pierde su trabajo. Un día, Yoon Hee es robada por Jin Ho, un delincuente del vecindario, quien le quita la billetera que contenía la única foto de su hermano. Los dos se reencuentran por casualidad en la escuela donde Yoon Hee trabaja como ayudante de comedor. A pesar de haber vivido vidas diferentes, Yoon Hee y Jin Ho descubren que las heridas internas que cada uno lleva son similares. Para salvar a Jin Ho, que está en peligro, Yoon Hee rompe el trauma que la ha oprimido hasta ahora y da un paso hacia el mundo una vez más.