Miju, herida en el brazo en su lugar de trabajo, lucha por obtener el reconocimiento de un accidente laboral mientras pasa noches de insomnio por los gritos de sus vecinos que escucha cada noche. Gritos horribles que nadie más puede oír, su audición hipersensible. Tomando prestado el marco de una película de terror, se desarrolla metafóricamente un drama colectivo sobre una catástrofe social.