Estudiantes de un club del instituto Sangrim desarrollan una aplicación llamada 'Yeong' que detecta fantasmas y despiertan espíritus sellados en un ritual conmemorativo en un lugar prohibido en plena noche. La maldición se abate sobre cualquiera que posea un teléfono móvil, ya sea un limpiador de escenas de crímenes, un estudiante de secundaria en un autobús con solo dos pasajeros, un empleado de una tienda que compró un teléfono de segunda mano, un paciente en un hogar de ancianos o una mujer que acaba de alquilar una habitación. El terror cotidiano comienza desde lo más cercano… ⚠ Error fatal: ¡No se puede finalizar la maldición!