Yuna, una artista de terrarios, se sumerge en una obra monumental para preparar su exposición. Durante el proceso creativo, visita el laboratorio del botánico Sol y se siente fuertemente atraída por una planta quimérica que él ha creado. Al plantar la planta de Sol en su terrario, Yuna se enfrenta a recuerdos de la infancia olvidados. Yuna se da cuenta de las huellas de apego que la ataban y encarga una planta especial para completar su obra.