No vemos, no somos vistos. Estamos conectados de maneras diferentes. Todas las señales se transmiten a través de sutiles canales sensoriales, y las señales que intercambiamos abren secretamente brechas de conexión entre nosotros. Nos conectamos, conectamos, seguimos conectando. Llenamos los difusos límites de la existencia. Soñamos con relaciones donde la existencia ha desaparecido. Estaremos en todas partes y siempre. Respiramos, susurramos.