Jjanggu, un hombre de Busan que se muda a Seúl para convertirse en actor. En su difícil vida en Seúl, donde apenas puede pagar la factura de la luz, nada parece salir bien. Sus diálogos se tropiezan, su acento de Seúl se enreda aún más, y en el amor, pierde en los juegos de tira y afloja. Sin embargo, Jjanggu se levanta después de cada caída y ríe más fuerte cuando se avergüenza. Es una forma de perseverar cuando la vida no sale como uno quiere. Ni pesado, ni demasiado ligero. Divertido y apasionado.