In-sook, que se entregó a los matones, desesperada, se envenena y se desploma en la calle, donde es rescatada por Ji-hee, una taxista. Ji-hee también rescata a Mi-yeon, abandonada por su amante y deambulando por las calles. Así, las ocho chicas de las ocho provincias se reúnen y viven juntas en una posada, ayudándose mutuamente en los momentos difíciles. Mientras tanto, Yong-pal, recién licenciado del servicio militar, rehabilita a los matones a puñetazos mientras busca a su novia Ji-hee. Un día, se entera de que Ji-hee ha sido secuestrada por espías. Con la ayuda de las ocho chicas, desmantela la red de espionaje y se reúne emotivamente con su anhelada amada.