Kim Chun Sam, proveniente del mundo de los mendigos, experimentó las tragedias de este entorno y decidió convertirse en su rey para guiarlos. Tras una lucha desesperada, lo logró. Posteriormente, fue aclamado rey de los mendigos de todo el país y fundó una organización para guiarlos llamada "Comité de Desarrollo de Autoayuda de Corea". Además, después de la Revolución del 16 de mayo, obtuvo logros significativos en proyectos de recuperación de tierras, organizó bodas colectivas para mendigos y prostitutas, y brindó esperanza a carteristas y matones. Actualmente, postrado en cama por enfermedad, afirma: "Mi sueño es erradicar por completo a los mendigos de esta tierra."