O lo dejas todo, o te lo llevas todo. El presidente Han Byung-cheol y Kim Seok-hwan (del lado de Handong Construction), que competían por la delegación del negocio del casino, finalmente firmaron un contrato con el presidente Han Byung-cheol tras una cuidadosa deliberación. Al enterarse de la noticia, Kim Seok-hwan amenaza con retirar el contrato explotando las debilidades del presidente Han Byung-cheol. El presidente Han Byung-cheol propone cederle parte de sus acciones a Kim Seok-hwan, pero Kim Seok-hwan no retrocede en absoluto y, en un arrebato de ira, otro presidente Han Byung-cheol saca un arma de fuego y propone un juego peligroso que pone en juego la vida... ¡Comienza el sangriento noir de la codicia sin fin!