Jun-hyeok es un joven repartidor en una empresa de mensajería en Seúl. Cada día, navega por las calles de la ciudad entregando paquetes en las zonas más acomodadas. Un día, un cliente intenta devolver un paquete porque su contenido está dañado. Sin saber qué hacer, Jun-hyeok se toma un tiempo para reflexionar. Pronto, recibe una llamada de su jefe dándole instrucciones de desechar el paquete y volver al trabajo. Para su sorpresa, recibe otra llamada, esta vez del cliente, suplicándole que devuelva el paquete. Con una historia sencilla pero bien ejecutada, Kyung Seop Chung desafía nuestra percepción de los repartidores.