La vida cotidiana de Yeon Yi, quien cuida de Jin Woo, su esposo que cayó en coma tras un accidente inesperado apenas dos meses después de casarse, es tan monótona como una flor marchita. Un día, Jin Ho, el hermano menor de Jin Woo, regresa tras pasar mucho tiempo en el extranjero. Un rostro idéntico, una voz idéntica... Ante Jin Ho, quien se parece en todo a Jin Woo, Yeon Yi siente una sutil vibración en medio de su confusión. Jin Ho, por su parte, tampoco oculta sus sentimientos, que han ido más allá de la compasión al ver a Yeon Yi vivir sin vitalidad. Finalmente, comienza su peligroso amor, cuya atracción mutua no pueden seguir ocultando. Sin embargo, su inestable amor dura solo un instante. Cuando Jin Woo, que estaba en coma, despierta milagrosamente, el amor de los tres personajes comienza a precipitarse hacia la catástrofe...