El padre de Rosa está paralizado de la cintura para abajo y, aunque tiene manos hábiles, tuvo pocas oportunidades para desarrollar su talento. Su forma de expresar amor y sacrificio por su familia era conducir. Un día, otra enfermedad incurable lo alcanza. Observándolo, Rosa tiene un sueño sofocante. ¿Podrá volver a conducir con su padre algún día?