Una película ambientada en una época marcada por las violentas secuelas de las luchas políticas. El magistrado Jeong, buscando saldar una vieja rencilla, intenta exterminar al clan del magistrado Kim. Kim, alegando su inocencia, se niega a huir y termina siendo capturado y ejecutado por Jeong. La esposa del magistrado Kim y su única hija, Gu-seul-a-gi, huyen a las montañas con la ayuda del leal general Park O-wi. Sin embargo, la persecución de Jeong llega hasta las montañas y, durante un ataque de sus hombres, la madre enferma muere. Con el deseo de venganza, Gu-seul-a-gi se disfraza de hombre y se infiltra como sirviente en la casa de Jeong. Bajo el seudónimo de Deok-soe, comienza a servir a Jeong-doryeong, el único hijo del magistrado. El joven, que desprecia la codicia de su padre, se hace amigo de Deok-soe y le enseña a leer. Aunque se siente culpable por engañar a quien la trata tan bien, Gu-seul-a-gi no puede abandonar su venganza. Intenta envenenar la comida del magistrado, pero este, desconfiado, la prueba con palillos de plata. Jeong-doryeong defiende a Gu-seul-a-gi ante las sospechas. Poco a poco, Gu-seul-a-gi se enamora de Jeong-doryeong. Incapaz de soportar el hecho de amar al hijo de su enemigo, huye en secreto, pero es capturada por Jeong-doryeong, quien descubre que es una mujer. Aunque se siente resentido por haber sido engañado, Jeong-doryeong se da cuenta de que también la ama. Ambos intentan huir, pero Gu-seul-a-gi es capturada. El día de su ejecución, el general Park O-wi la rescata y huyen junto a Jeong-doryeong. El magistrado Jeong los persigue, mientras que el general Park O-wi persigue al magistrado. Finalmente, el magistrado Jeong muere cuando su carruaje vuelca tras el ataque del general Park O-wi.