Han, la nuera de la familia Kim Jinsa, enviuda cuando su joven esposo alcanza la mayoría de edad y comienza una relación con Seong Chil, un sirviente. Han queda embarazada de Seong Chil, y al enterarse, Kim Jinsa expulsa al sirviente Seong Chil y al recién nacido. Veinte años después, Yong Gil, su hijo ya adulto, viene a buscar a su madre Han, pero ella lo despide sin poder siquiera llamarlo. Esto se debe a que en la mente de Han se había arraigado la concepción moral de que 'una viuda debe vivir guardando su castidad'.