Al enterarse de que los mejores artesanos del reino serán reunidos en el Templo Bulguksa para construir la Torre Dabotap y la Torre Seokgatap, Asadal deja a su amada esposa Asanyeo y viaja a Seorabeol. Asadal dedica su último esfuerzo a retocar la Torre Seokgatap, descuidando la comida y el sueño, hasta que finalmente colapsa por agotamiento. Kukseol lo rescata, y de este encuentro surge una conexión, llevando a Kukseol a enamorarse de Asadal. Mientras tanto, Asanyeo, tras esperar tres años sin que Asadal regrese, parte hacia Seorabeol para buscarlo. Llega con dificultad al Templo Bulguksa, pero el guardia la expulsa y le dice que espere el día en que la sombra de la Torre Seokgatap se refleje en un estanque lejano. El día que la Torre Seokgatap se completa, Asanyeo, que se ha infiltrado secretamente en el templo, ve a Kukseol, ya presente, rebosante de alegría con Asadal. Malinterpreta la situación, se arroja al estanque y se ahoga. Asadal, que la había seguido, salta tras ella al estanque.