Sun-i se casa con Bong-gu antes de ser completamente una mujer. Se entrega a un hombre sano sin comprender lo que el matrimonio significa en la vida y sin ningún conocimiento de las relaciones entre hombres y mujeres. Se había vuelto neutralizada al crecer con un amigo llamado Bau, quien había crecido de manera masculina bajo la tutela de un viudo y de manera femenina bajo la tutela de una viuda. Sufre de fobia al marido y cada noche se esfuerza por evitar la noche, a veces refugiándose con la ayuda de Bau. Bong-gu sospecha de su esposa y de Bau, pero al conocer su inocencia, hace que Bau abandone el pueblo. Sun-i, al perder su apoyo tras la unión de la madre de Bau y su propio padre, incendia la habitación de su marido para intentar olvidar el miedo a la noche. Al ver el fuego ardiente, Sun-i siente los primeros indicios de su feminidad. Finalmente ha crecido como mujer.