Esta obra se centra en los evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan para narrar la vida de Jesús, desde su nacimiento hasta su resurrección y ascensión. Las intervenciones de un narrador sirven para conectar episodios como la tentación, la curación de los leprosos y la predicación en Galilea en una sola historia. Lo más destacado es la caracterización de los personajes. Al descubrirse mediante investigaciones históricas que Jesús tenía el cabello corto y no largo como se creía, se creó una nueva imagen del personaje. Además, se resalta la personalidad de los doce apóstoles y otros personajes secundarios. Tanto el guion como el vestuario de la época y los escenarios de Jerusalén fueron validados por representantes del Vaticano.