Parte de la serie "rocas flotantes". La Roca Negra evoca el mar donde no existe el agua y revela formas donde no hay luz. Cuando un sentido se cierra, otro se abre en un ciclo interminable. A través de la intervención del cineasta, La Roca Negra se hunde y resurge repetidamente. Filmada en blanco y negro de 16 mm y procesada a mano, La Roca Negra resalta la naturaleza física del film y las sutiles huellas producidas naturalmente durante el revelado manual. Esta repetición crea un ritmo poético que se mueve entre la presencia y la ausencia, la aparición y la desaparición.