Diez años después de un trágico accidente en el que perdió a Gyeong-eun y su memoria comienza a desvanecerse, Byeong-ho vive atrapado en la impotencia. Su esposa, Soo-hyun, sumida en la apatía, aparta la mirada para soportar el dolor. Un día, el miedo reprimido de su hija mayor, Chae-eun, estalla. Cada uno a su manera, recuerdan a Gyeong-eun e intentan enterrar su dolor, buscando recuperar el tiempo detenido.