Desde 1948, durante siete años y siete meses, la isla de Jeju fue una isla de muerte. El ejército y la policía de la República de Corea, bajo el pretexto de erradicar a los guerrilleros comunistas, masacraron a más de 30.000 habitantes de la isla e incendiaron sus hogares. Una parte considerable de las víctimas de la masacre de Jeju 4.3 fueron mujeres, pero el daño que sufrieron no se dio a conocer durante mucho tiempo. Este documental sigue el camino de un dedicado investigador de la masacre de Jeju 4.3, sacando a la luz las experiencias de las mujeres de Jeju, selladas en la oscuridad, sus voces sumergidas en el silencio.