La Sra. Yeom Gi-jeong ha sido dueña de un bar durante 34 años. Una vez fue un salón próspero con muchos clientes famosos, pero ahora, a los 62 años, está al borde de la quiebra. Para ganarse la vida, se le ocurrió la idea de abrir bares itinerantes por todo el país. Sus antiguos clientes, que la recordaban, la visitan uno tras otro.