El sol vive una vida errante como un planeta errante. En lugar de su padre que se fue de casa y de su hermano que lo siguió, incapaz de soportar la histeria de su madre deprimida, el sol asume los roles de padre, madre e hijo en casa, fiel al nombre que le dieron sus padres. El sol miente diciendo que su hermano le regaló zapatos, un regalo para su madre, que esta desaprueba. Al regresar a casa, el sol, llevando con cuidado los zapatos que cree que le regaló su hermano, descubre el cadáver de su madre, luego abandona el cuerpo, empaca sus cosas y se va de casa.