Yong-ho, un delincuente con antecedentes por intento de homicidio, huye en motocicleta para evadir a la policía y choca con una niña que cruzaba un paso de peatones, provocando un accidente y siendo arrestado. Tras cumplir una condena de tres años en prisión, Yong-ho es liberado. Al salir, Yong-ho se propone empezar de nuevo con su madre, pero se entera de que la niña (Chae-bin), debido al accidente de motocicleta, ha estado en coma durante los últimos tres años. Mientras Yong-ho estaba en prisión, su madre trabajó incansablemente para cubrir los gastos médicos de Chae-bin, quien estaba en coma, como forma de expiar la culpa de su hijo. Para ello, incluso hipotecó la casa donde vivían y pidió un préstamo a un amigo. Al salir de prisión y conocer la verdad, Yong-ho a veces siente resentimiento hacia Chae-bin, quien yace en coma. Sin embargo, cada vez que la ve en la habitación del hospital, sin despertar, se da cuenta de que en el fondo de su corazón se instala un sentimiento de culpa y remordimiento. Mientras tanto, Yong-ho ve a su madre trabajando en un puesto callejero ilegal en el mercado para conseguir el dinero para los gastos médicos... Las lágrimas corren sin cesar por sus mejillas...