A principios de la década de 1960, Dongho, que busca a su hermana y a su padre, escucha el pansori de una posadera en Soritjae, Boseong, y se sumerge en sus recuerdos. Yubong, que solía vender actuaciones vocales (sori-pum) para una familia adinerada del pueblo, conoce a Geumsan-taek, la madre de Dongho, y comienza una nueva vida con su hija adoptiva, Songhwa. Tras la muerte de Geumsan-taek al dar a luz, Yubong continuó vendiendo sus actuaciones con los niños. Mientras enseñaba a Dongho a tocar el tambor y a Songhwa a cantar, Dongho, incapaz de soportar la pobreza y el dolor de que su madre muriera por culpa de su padre, huyó. Yubong, temiendo que Songhwa lo abandonara y queriendo infundirle pesar en su voz, la cegó. Yubong cuidó devotamente de Songhwa, que perdía la vista gradualmente, pero finalmente murió atormentado por la culpa y se disculpó con Songhwa. Unos años más tarde, Dongho, que había estado buscando a Yubong y Songhwa, se encontró con Songhwa en una posada anónima. Dongho le pidió a Songhwa que cantara pansori, y Songhwa reconoció en él a Dongho, que tocaba el tambor con el mismo ritmo que su padre, pero...