Kim Min-ju llega a Lituania en busca de su esposo desaparecido y se aloja en casa de Oh Young, una exalumna que emigró allí hace mucho tiempo. Min-ju descubre pistas sobre su esposo desaparecido por parte de un extraño hombre coreano que vive con Oh Young, pero una repentina disputa entre ellos la obliga a huir de su casa. Sin más remedio, se instala en un hotel desconocido donde dos hombres sospechosos, que se presentan como agentes de la Interpol, la visitan. Min-ju sigue su viaje para encontrar el rastro de su esposo. A partir de este momento, el tiempo y el espacio de los personajes se mezclan, ocurren cosas extrañas y lo que Min-ju buscaba comienza a perfilarse lentamente.