Esta película retrata la construcción de la Gruta Seokguram durante el reinado del Rey Gyeongdeok en Silla. Subraya la importancia de la unidad nacional para superar las crisis y destaca la historia de amor entre Mokryeon-agi y Abiru. La película refleja el sentimiento antijaponés de la época y la creencia de que la unidad nacional puede abordar los desafíos de manera más efectiva que el aumento militar.