Bong Sik, quien cometió crímenes atroces en este mundo y murió, va con un segador de almas a encontrarse con el Rey Yama. Furioso con Bong Sik, que no se arrepiente de sus pecados, ni siquiera en el umbral del infierno, el Rey Yama lo condena a una pena máxima de 100 años. Cien años después, de acuerdo con las leyes del más allá, recibe una nueva vida, y el segador de almas encargado de esta misión desciende al mundo de los vivos para entregarle un nuevo 'karma'…