Esta historia comienza hace 100 años, con una fotografía de la época colonial. Para encontrar a la obrera de la foto, el director toma su cámara y se dirige a Yeongdeungpo en busca de sus huellas. En el Yeongdeungpo actual, las grandes fábricas de antaño han desaparecido, y en su lugar quedan apartamentos, centros comerciales, un hipódromo, pensiones, talleres de herrería, restaurantes y solo espacios vacíos difíciles de interpretar o en ruinas. A través de la vida y los paisajes de las personas que viven allí, busca las huellas que la obrera pudo haber dejado.