La vida universitaria ha terminado, pero Yongjun está atormentado por la falta de metas y aspiraciones. Empujado por su madre, acepta a regañadientes un trabajo de reparto de almuerzos y se encuentra con Yeoreum, su ideal perfecto. Dejando a un lado la timidez, Yongjun se acerca torpemente pero sinceramente a Yeoreum, de quien se enamora a primera vista. Gaeul, la hermana de Yeoreum, anima la valentía de Yongjun. Para acercarse más a Yeoreum, que se comunica en lenguaje de señas, se esfuerza por observar y sentir más que escuchar. Sin embargo, justo cuando piensa que finalmente se ha acercado, Yeoreum comienza a distanciarse por alguna razón...