Los jóvenes Doo-sik y Jong-geun, aunque son matones, tienen un fuerte sentido de la justicia y se esfuerzan por formar una familia feliz como prometieron. Sin embargo, se ven envueltos en una conspiración para apoderarse de los bienes de contrabando de la banda del rey contrabandista Jae-man. Finalmente, se convierten en víctimas de la despiadada venganza de la banda de Jae-man.