En un rincón del cielo de Seúl, en el salón panorámico de un hotel que flota como una isla. Ese es el pequeño castillo de Sun-woo, un perfeccionista frío y brillante. Con una lealtad silenciosa que nunca pregunta el porqué y un trabajo impecable, se ha ganado la confianza absoluta del jefe Kang, llegando a ser responsable de la gestión del salón panorámico. Ha dedicado siete años enteros a ello. El jefe Kang es un hombre despiadado que ejecuta a cualquiera que rompa las reglas, sin importar la razón. Sin embargo, tiene un secreto que no puede contarle a nadie: la existencia de su joven amante, Hee-soo. Sospechando que ella tiene otro hombre, le ordena a Sun-woo que la vigile y la elimine si se confirma la sospecha...