Tres personas que viajan a Jeju por casualidad descubren a un anciano en la tienda de al lado que no parece tener intención de despertarse y duerme continuamente. Poco a poco, se vuelve imposible saber si el anciano está dormido o si ha muerto, y al mismo tiempo, se vuelve imposible distinguir si se preocupan por la muerte del anciano o si la esperan.