Minjun, un estudiante de último año de secundaria que sueña con ser poeta, se siente asfixiado entre su madre, que espera que no siga los pasos de su padre, un pintor empobrecido, y los profesores de la escuela que le imponen una educación uniforme orientada a los exámenes. Afortunadamente, tiene amigos que entienden su arte poético, pero están aislados del mundo y se sienten solos. Aunque el material y el tema son familiares, la fortaleza de esta película radica en la audaz sensibilidad visual del director en el uso de los primeros planos y la actuación sólida de los actores. La cámara en mano, que se mueve enérgicamente entre los personajes, capta hábilmente las diversas emociones de la juventud.