Cerca de una granja de pollos en las afueras de Seúl, se descubren los cuerpos de Dong Sik y Myung Ja con doce puñaladas. Los investigadores determinan que se trata de un asesinato-robo. Myung Ja (Yoon Yeo Jeong) trabaja como sirvienta sin salario, a cambio de la promesa de Jeong Suk (Jeon Gye Hyun), la dueña de la granja, de conseguirle un buen matrimonio. Mientras Jeong Suk visita a su familia, Hye Ok, que sueña con ser cantante, seduce a Dong Sik (Namkoong Won), el esposo de Jeong Suk y compositor, para obtener una canción. En ese momento, Myung Ja, a petición de Jeong Suk, interviene y expulsa a Hye Ok, pero Dong Sik fuerza a Myung Ja y la deja embarazada. Dong Sik le informa de la situación a Jeong Suk, y Jeong Suk, la esposa de Dong Sik, obliga a Myung Ja a abortar. Después de dar a luz, Jeong Suk no se cuida a sí misma, lo que enfurece a Myung Ja. Por venganza, mata a Chang Soon, el hijo de Dong Sik. En respuesta, Jeong Suk intenta envenenar a Myung Ja con veneno para ratas, pero cae en la trampa de Myung Ja y se encuentra en una situación desesperada. Myung Ja mata accidentalmente a alguien y monta la escena para que parezca que Dong Sik fue el asesino. Jeong Suk, queriendo proteger a su familia, entrega a Dong Sik a Myung Ja y se deshace del cuerpo. Cuando la policía encuentra el cadáver arrojado a la orillas del río Han y entra, Dong Sik y Myung Ja toman veneno y se suicidan. Jeong Suk, para preservar el honor de su familia, simula una intrusión de ladrones. Todos los hechos salen a la luz y Jeong Suk se derrumba llorando en la calle lluviosa.