Una chica con uniforme escolar entró en la puerta de una casa vacía. Miraba fijamente programas de televisión y tocaba cualquier herramienta en la cocina. Nadie podía adivinar si era su propio espacio o no. Había una espléndida vista nocturna en la ventana. No quería verse reflejada en la ventana, solo sentía que había sido abandonada. En la habitación, había una cama demasiado grande y un espejo grande, lo que significaba que el lugar no era suyo...