Tras su salida del centro de menores, Jae-gu, de 19 años, recibe el aviso de fin de protección del orfanato donde creció y recibe una indemnización por salida. Los adultos deberíamos reflexionar sobre el problema de los jóvenes que caen en los puntos ciegos creados por la sociedad y sus ciclos repetitivos de delincuencia.