Yong-gu, un alborotador, descubre un gran huevo de dinosaurio mientras juega al escondite con unos niños en una ladera. El dinosaurio que nace del huevo deambula y es acosado por los niños. Al verlo, Yong-gu rescata al dinosaurio, lo llama Jjujju y lo cuida. Unos ladrones, al enterarse de la aparición del dinosaurio, persiguen a Jjujju con la intención de venderlo al extranjero para ganar dinero. Yong-gu huye a una cueva para escapar de ellos, pero es capturado por los ladrones y llevado a Seúl. La madre dinosaurio, al saber que su cría ha desaparecido, aparece en Seúl siguiendo los sonidos de Jjujju, sumiendo la ciudad en el caos. La madre dinosaurio elimina a los ladrones que secuestraron a Jjujju, pero muere por los misiles de la fuerza aérea, que movilizó helicópteros y aviones de combate. A pesar de las súplicas de Yong-gu, la policía intenta matar al dinosaurio Jjujju, pero Jjujju finge estar muerto y supera la crisis gracias a su ingenio.