Una pareja, acosada por un usurero, es arrastrada a un matadero. Allí, un carnicero filma una película snuff con un monstruo de cabeza de cerdo como protagonista. Cuelga una cámara sobre la cabeza de las personas que se convertirán en las víctimas del monstruo y filma cómo les corta las extremidades. La cámara se sacude con el dolor, y el sonido áspero transmite los gritos con más intensidad que los diálogos.