En un barrio sin esperanza ni futuro, Yeon-gyu, un joven de 18 años que nunca ha salido de allí, vive bajo la constante violencia de su padrastro. Su única esperanza es ahorrar suficiente dinero para irse a los Países Bajos con su madre. Chi-geon, quien creció en el mismo lugar y ahora es un jefe intermedio de una organización criminal, comprendió desde joven que el mundo es un infierno y vive bajo sus propias reglas. Un día, Yeon-gyu se ve envuelto en una pelea para proteger a su hermana Ha-yan. Necesitado desesperadamente de dinero para un acuerdo, recibe la ayuda de Chi-geon, lo que lo lleva a comenzar una nueva vida en su organización. Aunque siente miedo e inseguridad, comienza a seguir a Chi-geon como si fuera su hermano mayor y se adapta poco a poco. Al ganarse la confianza de Chi-geon, empieza a verse envuelto en situaciones cada vez más peligrosas para sobrevivir dentro de la organización.