Yeon-jin, una prostituta de lujo que atiende a extranjeros, cuida de su hija pequeña y de su anciana madre. Un día, conoce a Jeong-gil, un hombre más joven de ascendencia coreana que vive en Japón. Aunque le gusta, evita verlo debido a su situación. Su marido, Gyu-sik, recién salido de la cárcel, la visita para exigirle dinero y la maltrata. Yeon-jin le da dinero como condición para el divorcio, pero él lo malgasta en apuestas y vuelve a molestarla. Jeong-gil es testigo de la escena y la ayuda. Sin embargo, Gyu-sik exige dinero secuestrando a su hija, Ji-hye. Yeon-jin le da todos sus ahorros para encontrar a su hija, quedándose sin nada. Pero Jeong-gil la acoge cálidamente y planea su futuro con ella. Sin embargo, su felicidad no dura mucho. Jeong-gil contrae cáncer. Yeon-jin hace todo lo posible por salvarlo, pero no puede evitar la muerte. Finalmente, presintiendo su final, celebran una triste boda, oficiada por su hija Ji-hye, y emprenden un último viaje.